1. PROCESO
El láser de fibra es una tecnología de manufactura avanzada que utiliza un haz de luz altamente concentrado para interactuar con el material de forma precisa, controlada y sin contacto mecánico.
El proceso de corte consiste en enfocar el haz láser sobre la superficie del material hasta alcanzar una densidad de energía suficiente para provocar su fusión o vaporización localizada. Simultáneamente, un gas asistente —como nitrógeno, oxígeno o aire comprimido— expulsa el material fundido de la ranura, generando un corte limpio, estrecho y con mínima zona afectada por el calor. Este proceso permite obtener geometrías complejas con alta precisión, excelente calidad de borde y repetibilidad industrial.
Por otro lado, el proceso de rayado, también conocido como marcado superficial o scoring, utiliza el mismo haz láser pero con parámetros controlados de potencia, velocidad y enfoque, de modo que no atraviesa completamente el material. En lugar de cortar, el láser modifica únicamente la capa superficial, generando una línea precisa que puede utilizarse como guía de plegado, referencia de ensamblaje, identificación o preparación para procesos posteriores.
Ambos procesos se caracterizan por su alta precisión, ausencia de desgaste de herramientas, mínima deformación mecánica y capacidad de automatización, lo que convierte al láser de fibra en una solución clave para la manufactura moderna, especialmente en la industria metalmecánica.
